Tema - "Rugby, Profesionalismo o Romanticismo"

Artículo Autor Fecha
No perdamos más tiempo Carlos Neva 01-12-2001
¿Vamos por el buen camino? Juan Arenas 06-12-2001
Romanticismo y/o Profesionalismo José Manuel Fernández Jiménez 15-12-2001
Futuro del rugby internacional Manolo Moriche 19-12-2001
El Cambio José González Herrero 21-12-2001
Menos palabras y más capital Maximino Sordo Artaraz 23-01-2002
Seguir soñando..... Raúl Villanueva 29-01-2002
Profesionalismo Vs Romanticismo Gonzalo Olías 13-02-2002
¿Todos queremos lo mismo? José Antonio Gálvez 18-02-2002
Formemos a personas Anonimus Abril 04-04-2002
                 

NO PERDAMOS MÁS TIEMPO    Por Carlos Neva (Niki)

Debo empezar pidiendo públicamente disculpas a nuestro Presidente, Pepe González. Estás se deben a que acepte su oferta para sacar este número de nuestra revista. Me ha sido imposible dedicarle el tiempo que esto se merece, pero al fin sale, aunque con retraso y gracias a que otros compañeros del Club tomaron el testigo.

En el ultimo número escribí un articulo que finalizaba haciendo unas reflexiones sobre la necesidad de que el Club pensara con tranquilidad sobre la necesidad de cambiar su línea de trabajo é iniciar el camino que están tomando todos los demás Clubes de nuestro país, si no queremos quedarnos atrás y tener opciones algún día de codearnos con los grandes. Ha pasado un tiempo y no se ha visualizado nada en este sentido y, al menos para los que no estamos en el nivel ejecutivo del Club ( socios, jugadores, aficionados, etc.,), las cosas siguen igual. Y me estoy refiriendo a aspectos puramente deportivos, por que en otros, también muy importantes, como el campo o la sede social, si se han producido resultados destacables. Por tanto quisiera retomar aquellas reflexiones y profundizar un poco más en ellas.

Como la mayoría de vosotros sabéis, mi llegada al rugby fue tardía y gracias al CRAP y concretamente a mi hermano Santi. Este deporte me sedujo y me hizo abandonar el fútbol. Empecé en el ultimo año de juvenil, que fué el único que jugué en el equipo del El Puerto. A partir de aquí mi Club como jugador fue el Ciencias de Sevilla, hoy Monte-Ciencias. Mi última temporada jugando fue la 89/90 en División de Honor. Recuerdo como en temporadas anteriores compaginaba ser jugador del Ciencias y entrenador del CRAP, jugábamos en la misma categoría y en los partidos CRAP-CIENCIAS, éste tenía que sudar la camiseta para ganarlos, incluso el CRAP obtuvo una vez la victoria por un punto en un partido emocionante en El Puerto. También recuerdo como, aún conmigo de entrenador, el año que el CRAP subió a Primera División Nacional lo hicimos jugando de tú a tú con el Oviedo, y el CAR de Sevilla en aquella ocasión se quedo en Regional. También recuerdo que con el Ciencias ganábamos con cierta dificultad en Granada pero después Cáceres o Málaga estaban a años luz tanto del Ciencias como del CRAP. Esta era la fotografía del entorno rugbístico nuestro que me quedó al dejar de jugar.

Cuando acepte dirigir de nuevo al equipo senior del CRAP, después de seis años muy alejado del mundo de rugby, me llevé una sorpresa al ver como en tan poco tiempo esta fotografía había cambiado radicalmente. El Ciencias había ganado el campeonato de División de Honor, la Copa del Rey e incluso la Copa Ibérica. El Oviedo, el Universitario de Sevilla y el Granada estaban en División de Honor y eran habituales de esta categoría, y el CAR de Sevilla estaba siempre en divisiones superiores a la nuestra. En cambio a nosotros nos costaba ganarles a sus segundos o terceros equipos. Incluso en los cuatros años que he entrenado al CRAP en esta última etapa no hemos conseguido ganar ni una sola vez a Cáceres y a Málaga. El Rugby del equipo senior no solamente se había estancado, si no que había retrocedido. He comentado muchas veces que el equipo que entrené en la década de los 80 le ganaba de 50 puntos a esté que dirigí estos últimos años. Nos están pasando por la derecha, por la izquierda, por arriba y por debajo. Creo que esto es grave y necesita abordarse un cambio radical de estrategia. Al finalizar esta última etapa como entrenador presente a la Junta Directiva una memoria en la que entre otras cosas concluía que este equipo y este sistema habían tocado techo. En nuestra liga da igual quedar tercero o penúltimo, incluso primero, si después en la fase de ascenso te humillan como ha ocurrido con Cáceres y Málaga esta temporada. El que trabaje para la clasificación y no en mejorar nuestro juego se está equivocando. Todo lo que no sea jugar cada vez mejor y progresar es un fracaso y por tanto hay que cambiar. Nuestro club tiene muchas cosas a su favor. Es el único en una zona territorialmente importante, tiene una buena estructura organizativa y con gente seria y con dedicación, trabaja bien las bases dando buenos resultados en cadetes y juveniles, pero se falla en el equipo absoluto.

Se gasta mucho tiempo y esfuerzo en formar jugadores que cuando empiezan a consolidar y destacar nos lo quitan. Pelo, Andrés, Isra y ahora Garrulo son algunos casos. Este equipo vive de lo que queda, que desgraciadamente no es nada del otro mundo, de que recale por aquí casualmente algún extranjero o jugador de otro equipo trasladado por motivos de trabajos y de esos jugadores que sé nos fueron y regresan a terminar su vida deportiva en su club. Este caso siempre genera más expectación e ilusión de la que después estos jugadores ofrecen. El ejemplo de estos últimos años de dos grande jugadores que han estado en la elite del Rugby Nacional como Pelo y Andrés ha sido lamentable. No han aportado prácticamente nada de lo que se esperaba de ellos, para colmo Pelo solo estuvo una temporada y Andrés creo que va por el mismo camino. Sinceramente para eso hubiera sido menos traumático y decepcionante para el CRAP que se hubieran quedado en su club de origen.

Con este panorama no pasaremos de donde estamos. Algún día se quedara campeón de nuestro grupo, pero no será porque hayamos progresado sino porque el nivel del juego haya bajado tanto que ya nos toque. Si nuestro club quiere ser algo más que una fabrica de jugadores y muy bueno en la categorías inferiores es necesario abrir el debate de la profesionalidad y del modo de hacerlo, crear un Proyecto de Club, saberlo explicar y vender para financiarlo, y si la Universidad, que es la única línea en la que se está trabajando ahora, no responde, habrá que continuar e ilusionar alguna otra firma que se comprometa económicamente con este Proyecto.

La amistad, el cariño y el respeto que siento por este club, al que pertenezco, y por la mayoría de las personas que lo conforman es una cosa y la cruda realidad en la que se encuentran nuestro juego y nuestras posibilidades de futuro es otra. No he pretendido ni molestar ni ofender a nadie sino exponer una situación como yo la veo. Nuestra ciudad, nuestra provincia y el rugby se merecen y necesitan que el CRAP sea un club fuerte y grande y tener un equipo en División de Honor. Creo que vale la pena intentarlo.

¿VAMOS POR EL BUEN CAMINO?    Por Juan Arenas.

He sentido una gran satisfacción al volver a escuchar la voz de mi amigo Juan Carlos "Niki" Neva, solicitándome esta colaboración, pero, sobre todo, me he sentido sorprendido al observar que a esta altura de la vida, en la cual la personalidad va siendo camuflada por la desconfianza y la soledad, haya personas que aún consideran tu opinión sobre el rugby lo bastante significativa como para poder ser expuesta a unos lectores nada profanos en la materia. Gracias, amigo.

Se me solicita mi opinión sobre la evolución y el desarrollo del rugby mundial en la actualidad y su repercusión en el rugby nacional. En primer término habría que responder a numerosas preguntas, tales como: ¿Vamos en el buen camino?, ¿vamos a la velocidad necesaria como para disminuir las distancias existentes con otros países, o por el contrario, estas se van incrementando?, ¿hemos creado el modelo de juego y selección necesarios para que nuestros jugadores rindan al 100% de sus capacidades físicas y mentales?...

Las preguntas podrían ser interminables, pero ya es hora de que empecemos a aportar respuestas, porque, en ningún caso, las lamentaciones han servido como banco de soluciones, y para responder con ciertas garantías a algunas de estas preguntas deberíamos saber cual es nuestro punto de partida, dónde estamos situados a nivel mundial, para lo cual suelo dividir a los diferentes países en cuatro grupos, a saber:

Grupo de países "compradores", son los profesionales, países en los que existe una gran aceptación popular por el rugby, con gratificantes "sponsorizaciones" y que se permiten adquirir jugadores de élite de otros países con el único objetivo de subir el nivel y fomentar el espectáculo. Ejemplo de estos países puede ser Inglaterra o Francia, suelen llegar como mínimo a semifinales en los campeonatos del mundo.

En un segundo grupo tendríamos a los países "vendedores", amateurs, normalmente con gran nivel rugbístico, muy apoyado en la tradición y con muchas razones de peso para ser competitivos, pero que por su condición de país de aficionados están provocando que sus jugadores de élite emigren a países del primer grupo. En este grupo incluiríamos a Gales, Escocia, Argentina...

El tercer grupo lo constituyen los que "ni compran ni venden". Su "producto interior bruto" es excelente, tienen muy buena organización, un elevado compromiso con el juego de todos los estamentos, en resumen el rugby en ellos es un sentir nacional. Si por algún motivo venden, tienen más, de igual o superior nivel. En este grupo integraríamos a Australia, Nueva Zelanda y Sudáfrica. Llegan a semifinales y finales del campeonato del mundo.

Y por último tenemos a países que de forma similar a los anteriores no intervienen en el mercado, pero, a diferencia de ellos, son amateurs, con infraestructura incipiente, pocos "sponsors" y no consolidados, casi una nula aceptación popular y cuyo único bagaje positivo para estar en un mundial es el constante sacrificio de sus componentes. Son eliminados en primera fase de un mundial. ¿Es necesario poner ejemplos de los países integrantes de este grupo?.

¿Qué podríamos hacer para cambiar de grupo? Sin lugar a dudas, para alcanzar este objetivo dependemos de los patrocinadores, pero con seguridad no podremos atraerlos si no alcanzamos el nivel de juego que permita un aumento del número de espectadores, único factor que haría a este deporte apetecible para los "sponsors".

Por mi carácter de arbitro nacional y entrenador puedo intentar aportar ideas técnicas sobro cómo elevar el nivel de juego. Los patrocinadores vendrían al olor de los resultados.

Dos de los graves problemas que impiden "el cambio de grupo" es el nivel del arbitraje y los entrenadores (en otro momento podríamos hablar de promoción, jugadores, selección ...).

Las reglas hacen que el rugby sea, tanto para el espectador medio como para los propios jugadores, un deporte difícil de entender, si a esto añadimos la incertidumbre que se crea en los jugadores sobre las opciones a tomar durante el juego, debido a que los criterios arbitrales varían a veces para la misma situación dentro del mismo partido, y muy frecuentemente en diferentes jornadas y con diferentes árbitros, hace que difícilmente puedan tener la confianza para estar concentrados en la mejora de su propio juego.

Mi opinión es tajante en este sentido y está basada en dos preguntas: ¿Quién quiere construir? y ¿quién quiere destruir?. Apoyo constante a la construcción. El placar a un contrario es constructivo, construyes para obtener la posesión del balón. Destruir es impedir que el contrario juegue el balón sin opción para jugarlo tú.

Respecto a los entrenadores indicar que para tener una organización con éxito hay que estar informado y entrenado en el arte de tratar con personas y en promover su desarrollo. Todavía nos regimos por otras pautas, simplemente descartamos al jugador que no se adapta al molde predefinido. Si una persona no sigue el comportamiento que la dirección espera de él, o si introduce alguna dosis de incomodidad en la organización, ésta simplemente, sin más, prescinde de él.

Hoy sabemos que el individualismo es la norma general, tanto en el deporte como fuera. Los elementos más talentosos suelen ser también los más independientes. Esto ha forzado un cambio fundamental en el arte y la técnica de comunicación necesarios para dirigir los grupos. Más importante aún, se reconoce y se valora en gran medida la especificación de cada individuo.

Si conocemos estas premisas, ¿por qué no actuamos en consecuencia?. El principal obstáculo es el entrenador y su ego. El entrenador ha de eliminar esta barrera de forma que las personas puedan comunicarse libremente y sin temor. Los jugadores necesitan estar seguros de que no sufrirán un ridículo por lo que digan.

El entrenador eficaz es consciente de que una organización con éxito no se puede basar en un solo individuo que domina la escena y reduce al resto de la gente al rol de marionetas. Las buenas organizaciones son más bien unos "forums" abiertos en los que cada uno, entrenadores y jugadores, participan en el proceso de decisión. Así, una vez la decisión tomada, el equipo estará motivado para salir a ejecutarla.

ROMANTICISMO Y/O PROFESIONALISMO    Por José Manuel Fernández Jiménez (Josema)

Estamos asistiendo a la desaparición del último deporte amateur y a su concepto. Aunque siempre hemos oído hablar de "amateurismo" y deporte, ese binomio siempre ha estado relacionado con deportes minoritarios y no con la falta de percibir algo a cambio por la práctica de dicha actividad. Creo que desde el momento de nacer somos amateurs en todo, y es a lo largo de nuestra existencia cuando nos vamos profesionalizando en distintas habilidades.

Por ello, partiendo del concepto "amateur"/ aficionado ¿ Somos aficionados después de treinta años haciendo Rugby? ¿Nos sentimos profesionales en lo que hemos hecho y hacemos por nuestro deporte: el Rugby? ¿Queremos crear una empresa -deporte en la que el único fin sea la cuenta de resultados?

Ante todo no podemos permitir la desaparición del concepto original de nuestro deporte, el Rugby, porque sin esa base nuestro Club y toda su trayectoria también desaparecerían, porque su camino ha estado ligado a esa concepción filosófico-moral que nuestros mayores nos enseñaron y asimilamos con el balón entre las manos.

Hemos antepuesto el balón oval a nuestras familias, a nuestros trabajos, a nuestras novias... Subsistiendo a base de una economía colectivo-cooperativista rayando la picaresca, viajando como auténticos trotamundos de feria y recibiendo a cambio como emolumentos montañas de satisfacción y renombre deportivo por toda España. Y aún, todavía, seguimos empujando con el balón entre las manos. ¡Por favor! Que alguien me diga que no somos profesionales.

Así que abogo porque enterremos la idea de empresa-deporte, no sólo por el concepto materialista que emana desde su más profundo lexema, sino porque dentro del contexto geopolítico-deportivo en que vivimos esa idea nos conduce a un proyecto inviable.

FUTURO DEL RUGBY INTERNACIONAL    Por Manolo Moriche

Es tanta la diferencia del rugby antes del Campeonato del Mundo de "SUDAFRICA 95", al rugby actual, que debemos reflexionar para ver si de verdad seguimos practicando el mismo deporte.

Seguramente los jóvenes no habrán notado mucho el cambio, pero los que llevamos mucho tiempo metidos en ese deporte sí lo notamos. Por ejemplo:

  • el ensayo valía 3 puntos.

  • las melés se podían girar las vueltas que se quisieran sin que hubiera falta.

  • en los saques de lateral no se podía levantar al saltador ni ayudarle.

  • en las patadas a seguir se podía placar al jugador que recibía el balón aunque estuviera en el aire (¡pobre!).

  • el medio melé era carne del tercera en todas las melés si no recibía ayuda de los suyos.

  • la "marca" sobre patada o pase contrario se podía hacer a lo largo de todo el campo.

En resumen, estaríamos diciendo muchos cambios en el juego y que ahora no se entenderían, que es mejor seguir adelante siempre teniendo en cuenta que por suerte para nuestro deporte había unos encargados de buscar nuevas reglas que favorecieran el juego que prácticamente cambiaban todos los años.

El rugby moderno es una consecuencia lógica del crecimiento del deporte a nivel mundial. Con la televisión se han llegado a conocer a todos los grandes equipos y sus sistemas de juego, y ha hecho que se conocieran también sus deportistas. Esto ha sido aprovechado por los deportes profesionalizados para llevarse a sus figuras a golpe de talonario (atletas a fútbol americano, baloncestistas a atletismo –Marion Jones- rugbistas a rugby "league" XIII –Johnatan Davis-, etc).

El caso es que nuestro deporte se ha visto involucrado en este maremagnun y ha sufrido las consecuencias. Para evitar que nuestro deporte perdiera el nivel ganando a base de trabajo y a sus figuras se llegó a la conclusión del "profesionalismo".

Con el profesionalismo se han abierto posibilidades de utilizar mejores sistemas, ya que hay más medios, más tiempo para entrenar, más tiempo para descansar, etc.

El cambio más grande para mí ha sido el efectuado en el físico de los jugadores, el trabajo de gimnasio se ha notado mucho en los jugadores y eso ha hecho que el juego se haga más duro y de más contacto. Si a esto le añadimos las nuevas reglas que favorecen más la posesión, la conclusión es que el juego ha cambiado totalmente, se ha hecho un juego más duro y quizás menos espectacular.

Si nos referimos a los equipos también tenemos diferencias. En el hemisferio norte siguen dominando prácticamente los mismos, Inglaterra y Francia, que gracias a sus fuertes campeonatos tienen a sus selecciones con un gran ritmo y nivel de juego y eso hace que se distancien de los demás. Aunque detrás de ellos hay una gran marejada. Gales, Escocia e Irlanda se mantienen en su línea. Italia ha mejorado muchísimo. Rumanía ha tenido un gran bajón, y luego siguen unas cuantas selecciones que funcionan a rachas, como Rusia, España, Georgia, Portugal, Marruecos, Holanda, Ucrania, etc.

En el hemisferio sur yo creo que han mejorado todos, aunque de una manera especial Australia, que gracias a que ya no se van tantos jugadores al rugby "league" XIII, y a su gran trabajo en las escuelas de alto rendimiento que están funcionando de maravilla. Así, Australia, Nueva Zelanda y Sudáfrica se mantienen en la cabeza. La prueba está en los últimos mundiales, en los que siempre han estado arriba. Luego, mejorando pero a distancia, Argentina, Fidji (gran especialista en "rugby a 7") Samoa, y más distantes Canadá, Estados Unidos, Japón, Uruguay, Zimbabwe, etc.

Después de este repaso de los grandes equipos de Rugby a nivel mundial, yo creo que hay una clara conclusión. El dinero es muy importante en este rugby moderno, sobre todo por lo que supone a nivel de medios y trabajo (videos de técnica y táctica, gimnasios y tiempo de trabajo y descanso), y por eso hay una serie de países que por suerte para ellos disponen de ese dinero que les permiten organizar esos grandes campeonatos con muchas figuras y con esos sistemas de trabajo modernos que les hace estar a la cabeza o estar en el buen camino.

Si hablamos del Rugby anterior, nos encontramos con un rugby de románticos, en el que había un juego duro y espectacular, y en el que el tercer tiempo (o sea, el seguir agasajando y compitiendo con tus invitados, los contrarios, hasta despedirles), era tan importante como los dos anteriores.

Si hablamos del Rugby actual, nos encontramos con un carro que pasa, en el que algunos países van muy cómodos, otros se van cayendo (generalmente por problemas económicos), y otros se quieren subir con sus más grandes ilusiones.

Si hablamos del Rugby del futuro, nos encontraremos con un deporte en el que sólo van a tener cabida los poderosos económicamente (para poder tener medios y poder mantener a sus figuras), y un juego que cada vez se nos va pareciendo más al Rugby XIII". Los grandes jugadores parece que van a tener muchas facilidades para nacionalizarse o jugar como residentes en ese país. Y posteriormente veo un Rugby muy internacional con tendencia a una liga mundial.

EL CAMBIO    Por José González Herrero

Ya no vale aquel sobreesfuerzo que veíamos en algún reportaje de T.V., en donde el jugador Irlandés MICKE GIBSON después de su jornada de trabajo y con una niebla impresionante salía a correr para estar en forma y poder jugar el Cinco Naciones.

El objetivo mundial es crear el máximo nivel para que el espectáculo esté servido y de camino lo VENDEMOS y nos sirve para remunerar a todas las estructuras intervinientes en el proceso, pues para conseguir nivel hay que tener dedicación y si se tiene dedicación no se puede tener una jornada completa de trabajo para salir con una impresionante niebla a correr por la noche, creo que es evidente y entendible.

Con las estructuras actuales del Rugby español hemos conseguido entre todos, crear el entramado de clubes, federaciones territoriales, y Federación Española, así como solidificar una forma de hacer Rugby y conseguir el nivel deportivo y de gestión que en la actualidad disponemos, amén de divertirnos, todo lo que hemos podido. No obstante en cuanto tomamos contactos con otros países con más tradición que la nuestra, nos damos cuenta que este nivel que nos ha costado tantos esfuerzos conseguir sirve única y exclusivamente para andar por casa.

Dice el refrán: O EVOLUCIONAS O MUERES. Está claro que al rugby español le ha llegado la hora de plantearse en donde quiere estar, que quiere ser, espectáculo o divertimento, esfuerzo-seriedad-disciplina o el compadreo que hasta ahora tenemos, o evolucionamos o compadreamos, esa es la cuestión.

Bien ¿ como repercute a los Clubes como el nuestro todo este planteamiento de cambio?. Mi opinión es la siguiente: la F.E.R. apuesta por el cambio tanto estructural como deportivo. Ya se ha creado la asociación de clubes: la A.C. (lo forma los veinte que militan en las dos divisiones de Honor) cuyo fin es defender los intereses de sus componentes, tanto económicos, buscando mejores precios en las compras de material; como vendiendo el producto que fabricamos a las TV y demás medios: Rugby,; legislando el trasiego de jugadores entre clubes, defendiendo en definitiva los intereses del colectivo global. Estos 20 bajo mi punto de vista son privilegiados, porque se han subido al vagón con el tren parado, así de sencillo lo han conseguido, simplemente por pertenecer a los llamados de DIVISIÓN DE HONOR. Es evidente que para estar ahí en esa DIVISIÓN DE HONOR han hecho: una gran gestión de club; han tenido la suerte de su parte, al tener un entorno donde gracias a las universidades la captación de jugadores les fue fácil; y además la política deportiva de dichas universidades es apoyar al deporte de competición , pues en él participan sus alumnos, beneficiándose la liga universitaria de ello; además de usar una política agresiva de captación de grandes deportistas y por supuesto no dejando marchar a ninguno de los suyos. A partir de este momento estos clubes de la A.C., con una buena gestión y montados en ese tren, cada vez estarán más lejos del resto.

Creo que ha empezado en España el RUGBY DE DOS VELOCIDADES. De momento la lista de los de la A.C. no es definitiva, pero estoy convencido que conforme pase el tiempo cada vez será más difícil subirse a ese tren que nos permita estar dentro de lo que sin duda se formará que será una LIGA CERRADA DE ALTO NIVEL y el resto. Conforme pase el tiempo habrá más distancia entre esos dos bloques, por lo que es necesario saber cada club donde quiere y puede estar.

Yo como presidente del C.R. Atlético Portuense, quiero que todos hagamos un gran esfuerzo para que estemos en ese máximo nivel, que en justicia creo que es nuestro sitio, por veteranía (30 años de historia), por nivel de juego (demostrado durante muchos años), y por capacidad de gestión. Desde aquí llamo la atención a una profunda reflexión por parte de:

1º La propia junta directiva de mi club, para pedirle un compromiso aún mayor del que ya viene realizando.

2º Los jugadores de todas las categorías, para que se mentalicen del cambio, en beneficio de su nivel de juego para el que todos trabajamos, poniendo a su disposición el resultado de la gestión.

3º Las universidades, pidiéndoles que usen la misma política en toda España, pues se da la paradoja de tener que competir un club sin apoyo ninguno contra clubes apoyados con todos los medios de sus respectivas universidades.

4º La administración central, para que saque esa tan esperada ley del mecenazgo , en donde las empresas privadas vengan detrás de los clubes modestos para invertir sus euros buscando beneficios fiscales.

5º Nuestro ayuntamiento para que siga apoyando el deporte de base aún con mas gana, pues la principal fuente de captación de jugadores.

6º Y de nuestra sociedad portuense y de toda la bahía de Cádiz, para que siga volcándose en la colaboración y el disfrute de un deporte que es de todos EL RUGBY.

                                                                                                "Portu-va"

MENOS PALABRAS Y MÁS CAPITAL    Por Maximino Sordo Artaraz (Maxi)

Un profesional es una persona que ejerce una profesión y una profesión es un empleo, facultad u oficio que una persona tiene y ejerce con derecho a retribución 

No cabe la menor duda de que el rugby en España esta cambiando. Todos coinciden de que la dirección a seguir es la profesionalización de nuestro deporte, por lo tanto convertir a  jugadores, entrenadores, directivos,etc... en profesionales.

Según lo que he podido leer en este foro, se pretende que nuestro querido Club De Rugby Atlético Portuense llegue al nivel de profesionalismo adquirido por los “20”.

Para que una empresa dé beneficios hacen faltan que numerosos factores, tantos externos como internos, converjan en una sola dirección.

Si consideramos que el beneficio de esta empresa es la adquisición por parte del primer equipo de un nivel de juego equiparable al de las 20 empresas con superávit, entonces contamos con un déficit muy alto.

Hay que analizar estos factores uno por uno e intentar darles una solución de carácter individual. Me voy a dedicar al que me atañe;

El factor “trabajadores” es el mas importante y en el que tenemos que mejorar mas. ¿Cuál es la carencia que padecen nuestros “trabajadores”? Es la falta de profesionalismo causada por una escasez de incentivos por parte de la empresa. ¿Qué tipo de trabajador puede generar beneficios a la empresa sin un atuendo adecuado, sin un lugar apropiado de trabajo, sin medios de transportes dignos, y sobre todo sin sueldo a fin de mes?.

Amigos empresarios para formar una empresa se necesita capital. Si no tenemos capital para satisfacer las necesidades de nuestros profesionales, seguiremos siendo simples amantes del rugby o profesionales del corte “Josema”, que por desgracia quedan pocos.

SEGUIR SOÑANDO .....    Por Raúl Villanueva

Señores estamos hablando mucho de profesionalismo o amateurismo y, la verdad uno empieza a hartarse de leer siempre lo mismo tanto en nuestra revista como en el foro. Pienso, como jugador de éste club que soy, que para alcanzar ese nivel que se le exige al cuerpo técnico que se alcance en breve( es decir, división de honor "b"), se necesita algo más que amor por éste deporte. Por todos de sobra es conocida las características y la manera de actuar de nuestro club en lo que al ámbito deportivo se refiere: trabajar la cantera desde que los jugadores son pequeños con el fin de formarlos debidamente y nutrir al equipo senior. Todo esto está muy bien y es de elogiar a nuestro club por el trabajo que se hace, pero señores, seamos realistas. El rugby a nivel nacional en lo que a las dos categorías "reinas" se refiere, está dejando de lado ese amateurismo al que todos se refieren y está dándole la mano al profesionalismo, o si les gusta más así, hoy para estar arriba hay que tirar de talonario. Y si alguien sigue pensando que nuestro club puede llegar arriba sólo con la cantera, creo, sinceramente, que se está engañando...

Quizás haya por ahí quien piense que cuando esté por completo en el equipo senior aquel equipo subcampeón de España juvenil, el CRAP pueda estar más arriba de lo que está ahora. Pero pensemos que eso será seguir con lo mismo: seguir esperando a la cantera, mientras que los clubes de arriba traen a jugadores de élite. Y en parte éste pensamiento sería lógico ya que muchos dirán: "si fueron subcampeones de España, es porque eran de los mejores equipos de nuestro país.....y así será cuando lleguen a senior..."pero es lo que les estoy diciendo.....puede que mantengamos el bloque de aquel equipo para la temporada que viene( que es cuando aquella quinta está por completo en senior), pero los demás equipos además de mantenerlo, lo habrán reforzado con grandes fichajes. En fin, creo que con nuestra manera de trabajar será harto difícil ascender de categoría, aunque está claro que no imposible.  Podemos seguir soñando....., o hacer el sueño de una vez realidad.

Profesionalismo Vs Romanticismo   Por Gonzalo Olías (Gonso)

Después de leer las opiniones de personajes tan ilustres en nuestro club y en el Rugby regional y nacional, supongo que queda poco por decir... ¿Podemos realmente convertir nuestro club en una empresa?, y lo que es más importante; ¿queremos hacerlo????. Entiendo que es necesaria una nueva concepción del Rugby para poder competir a nivel internacional, y entiendo que dicho cambio debe producirse a nivel de los clubes, pero ¿quedará hueco en esa nueva concepción para las personas que como dice Josema han construido dichos clubes con ilusión, sacrificio, constancia y dedicación a menudo restada de sus propias vidas privadas, familiares e incluso laborales?. ¿Cuánto dinero vale para ellos ese sacrificio, y esa ilusión invertidos?, y para nosotros; ¿cuánto vale su esfuerzo y dedicación? Soy muy consciente de que no podemos competir con un equipo cuyos jugadores cobran por jugar, y cuya única responsabilidad semanal es estar en forma física, técnica y táctica, mientras que yo, nosotros, tenemos que sacrificar tantas cosas para poder asistir a tres entrenamientos a la semana. Aun así, jugamos porque el rugby nos da satisfacciones que en gran medida están ligadas a una sensación colectiva... casi todos los que formamos parte de esto tenemos esa sensación, y es esto lo que nos reúne a todos los que jugamos y los que nos ven cada semana en el “Poli”. ¿Podemos dar un sueldo a cada uno de esos empleados?, ¿con qué criterio se les va a pagar más a unos que a otros?, ¿NO CREARÁ TODO ESTO MALESTARES EN ESA SENSACIÓN COLECTIVA?. Soy consciente de que nos estancamos si conservamos la imagen romántica de 25 o 30 amigos reunidos alrededor de un deporte y una sensación, y tal vez soy excesivamente escéptico si opino que en El Puerto nunca será posible que una plantilla completa viva del rugby, pero ante esa creencia, y la certidumbre de que términos medios provocarían la ruptura de esa sensación colectiva, me quedo la imagen romántica, con el sacrificio individual que nos lleva, a veces, al éxito colectivo, y con esa sensación que vosotros, jugadores y aficionados del CRAP me habéis transmitido desde que llegue aquí hace ya 9 años... ... Dejará hueco la profesionalización del Rugby a personas como vosotros, que habéis creado un club como el nuestro en un lugar como El Puerto??...

¿Todos queremos lo mismo? Por José Antonio Gálvez (Makoki)

No hay duda de que todo aficionado al rugby de El Puerto quiere que nuestro equipo ascienda a división de honor B (o al menos eso espero), pero ¿lo quieren también todos sus jugadores? Yo creo que no. Bien cierto es que los equipos de división de honor y división de honor B tienen un capital con el que nuestro club solo puede soñar, y también es cierto que estos equipos, profesionales o semiprofesionales, entrenan cinco días a la semana, ¿podrían permitirse los jugadores de nuestro club entrenar cinco días a la semana?, y lo que es más importante ¿querrían hacerlo? Quitemos los que no podrían hacerlo, por razones de trabajo, estudios o por razones personales, ¿en qué nos quedamos? Pues nos quedamos con la minoría de los jugadores, de los cuales la gran mayoría no se va a comprometer con el equipo y solo una minoría, por no decir nadie, va a ir a entrenar todos los días. Si jugadores de nuestro club no se comprometen a ir los martes (día de físico) a entrenar y solo entrenamos tres días a la semana, está bastante claro que no iban a ir a entrenar cinco días a la semana, aunque todos sabemos que es la forma más eficaz de subir nuestro nivel rugbístico. ``¿Alguien tiene problemas para viajar este fin de semana?´´ Esta es la frase del entrenamiento de los viernes, seguida de alguna respuesta afirmativa, la cual puede ser una respuesta razonable o simplemente una mierda de motivo que demuestra el poco compromiso de ciertos jugadores con el equipo. Hay jugadores que tienen problemas para desplazarse a Sevilla un sábado, o jugadores que aparecen borrachos un domingo, entonces cuando la pregunta sea: ¿Alguien tiene problemas para salir el viernes por la tarde para ir a Santboi y volver el domingo de madrugada?, ¿cuál será la respuesta? Mi opinión es que el equipo no está más arriba, en primer lugar, porque ciertos jugadores no quieren subir, no sé por que no quieren hacerlo, no sé si es miedo o yo que sé, pero sí sé que ciertos jugadores no quieren ascender. También hay quien cree que no tenemos nivel suficiente para jugar en categorías superiores, lo que no es motivo suficiente para no intentarlo con todas sus fuerzas. Todos habréis leído (y si no lo habéis hecho, hacedlo) nuestro historial y también nuestra sección de Veteranos, miembros respetables del club a los que personalmente admiro cuando están en un campo de rugby, pero solo cuando están dentro de él. A estos caballeros se les ha escuchado muchas veces lo que sienten el escudo y los colores del club, pero que en lugar de animar desde su asiento a los jugadores que visten ahora esos colores y ese escudo, sólo recuerdan aquellos momentos de gloria que tuvieron, lo buenos que fueron y lo que eran capaces de hacer. Cuántas veces habré escuchado cómo la línea de tres cuartos de El Puerto era capaz desde su veintidós de hacer una marca en primera fase, son muchas las batallas que los jóvenes nos tragamos, a veces de buenas, pero a veces lo tienes que hacer escuchando como de una forma más o menos directa te están diciendo que tu equipo comparado con el equipo de antes es una... pues bien, yo he podido ser mejor o peor, pero cuando veo un partido de mis cadetes o mis juveniles ante todo los animo a muerte, porque llevan la misma camiseta que yo siento. Así que la experiencia que tienen esos señores, en lugar de utilizarla solo para recordar, podrían utilizarla para enseñar y ayudar que el equipo que tanto quieren llegue un poquito más lejos. Perdón a Veteranos como Manolo Lojo y otros de los que solo he escuchado ánimos, apoyos y buenos consejos.

Formemos a personas   Por Anonimus Abril

Bueno aquí estoy yo uno de los que no se han marchado fichados por ningún equipo y que por lo tanto “no soy nada del otro mundo” según he podido leer en este foro. Efectivamente no soy el más rápido, ni el más fuerte, ni el más grande de mi equipo ni del resto de equipos, aunque yo si que considero que todos los que no nos marchamos somos muy importantes al igual que el resto de compañeros que por motivos de trabajo, estudios o demás vienen a formar parte de nuestra gran familia rugbística. 

Por ejemplo seguimos manteniendo a nuestro club en Primera División Nacional, división que por otro lado parece que para muchas personas es poco importante, seguimos trabajando en la feria (algunos mucho y otros menos, pero todo mejora y soplan buenos vientos de cambio), seguimos intentando inaugurar la sede (que parece que no va a tardar mucho), seguimos empeñados en tener campo propio (que es una realidad y que llegara más tarde o más temprano) trabajamos con las escuelas, el equipo de chicas (que vuelven guerreras), las categorías inferiores del club, etc, si esto es no ser nada del otro mundo entonces “no somos nada del otro mundo”, en fin hay opiniones para todos los gustos. En cuanto a que el equipo que esta persona preparara en su día para ascender a primera nacional daría una paliza al actual equipo senior, es posible, pero por desgracia nunca lo sabremos, por lo que ese tipo de comentarios sobran, ya que el rugby que se practica ahora ha cambiado tanto que no se parece mucho a lo que ellos jugaban, por lo que la comparación es imposible. 

Bueno vamos con lo que vamos, ¿Profesionalismo o Romanticismo? Difícil decidir entre profesionalismo, viendo el resultado que están obteniendo, tanto técnico como físico, los equipos más potentes del mundo haciendo profesionales a sus jugadores o romanticismo, recordando las épicas batallas que todos hemos visto en antiguas cintas de video del Torneo 5 Naciones en las que dos equipos lo daban todo por unos colores y donde formar parte de un equipo nacional era un orgullo indescriptible. Por desgracia nuestro deporte esta evolucionando hacia el profesionalismo y como es lógico tenemos que adaptarnos o quedarnos atrás con todo lo bueno y todo lo malo que esto supone. Pero dentro de esta profesionalización de nuestro deporte considero que hay dos formas de adoptarlo: 

   · La primera opción pasa por la contratación de jugadores para conseguir éxitos deportivos de forma rápida, opción que no considero acertada para nuestro club ya que seria motivo de desestabilización y a la larga sería contraproducente, sin dejar de lado el gran desembolso económico que supone a corto plazo. Posiblemente esto atraería a más masa social y patrocinadores pero masa social y patrocinadores poco comprometidos con el club que a las primeras de cambio dejarían de apoyarnos.

   · La segunda opción, y para mi más acertada, sería invirtiendo en un buen cuerpo técnico que trabaje con todas las categorías del club (entrenadores, monitores, médicos, fisioterapeutas, etc), consiguiendo mejores instalaciones (campo de césped todos los días de entrenamiento, gimnasio y piscina gratis, etc), ayudando a buscar trabajo a los jugadores que lo necesiten, becas y tutores a los estudiantes, en fin conseguir hacer lo más fácil posible el que los jugadores puedan acudir y entrenar en las mejores condiciones y que todos se sientan igual de importantes. Esta segunda opción conseguiría que nuestra cantera fuese inagotable, porque si damos todas estas posibilidades tendríamos colas de padres y madres que estarían deseando inscribir a sus hijos en nuestro club por todo lo que eso supondría para ellos en el presente y futuro, con lo que la masa social aumentaría rápidamente y seria masa social comprometida e involucrada con nuestro club y nuestro plan de futuro posiblemente los patrocinadores también se lo harían de forma más comprometida, además el nivel técnico y físico de todos los jugadores mejoraría muchísimo y también el compromiso individual para con el club, lo que mejoraría los resultados deportivos. 

En fin si invertimos en jugadores profesionales seguramente obtendremos resultados deportivos más o menos rápidamente y es posible que el nivel del equipo subiera algo pero a medio largo plazo nuestro club estaría hipotecado y nadie movería un dedo sino fuera de forma remunerada, triste final para un club tan especial como el nuestro. Así que invirtamos en formar personas no solo jugadores, entrenadores, monitores y demás y de esta forma estaremos invirtiendo en mejorar nuestro club y su futuro tanto deportivo como social. Siempre hemos sido un club distinto a todos y eso nos llena de orgullo, así que evolucionemos pero sin hipotecar nuestro club y hagamos una apuesta inteligente de futuro en la que formemos personas y no solo cuenten los resultados deportivos. 

Gracias y hasta la próxima.