NO PERDAMOS MÁS TIEMPO
Por Carlos Neva (Niki)
Debo empezar pidiendo públicamente
disculpas a nuestro Presidente, Pepe González. Estás se deben a que
acepte su oferta para sacar este número de nuestra revista. Me ha sido
imposible dedicarle el tiempo que esto se merece, pero al fin sale,
aunque con retraso y gracias a que otros compañeros del Club tomaron
el testigo.
En el ultimo número escribí
un articulo que finalizaba haciendo unas reflexiones sobre la necesidad
de que el Club pensara con tranquilidad sobre la necesidad de cambiar
su línea de trabajo é iniciar el camino que están tomando todos los
demás Clubes de nuestro país, si no queremos quedarnos atrás y tener
opciones algún día de codearnos con los grandes. Ha pasado un tiempo
y no se ha visualizado nada en este sentido y, al menos para los que
no estamos en el nivel ejecutivo del Club ( socios, jugadores, aficionados,
etc.,), las cosas siguen igual. Y me estoy refiriendo a aspectos puramente
deportivos, por que en otros, también muy importantes, como el campo
o la sede social, si se han producido resultados destacables. Por tanto
quisiera retomar aquellas reflexiones y profundizar un poco más en ellas.
Como la mayoría de vosotros
sabéis, mi llegada al rugby fue tardía y gracias al CRAP y concretamente
a mi hermano Santi. Este deporte me sedujo y me hizo abandonar el fútbol.
Empecé en el ultimo año de juvenil, que fué el único que jugué en el
equipo del El Puerto. A partir de aquí mi Club como jugador fue el Ciencias
de Sevilla, hoy Monte-Ciencias. Mi última temporada jugando fue la 89/90
en División de Honor. Recuerdo como en temporadas anteriores compaginaba
ser jugador del Ciencias y entrenador del CRAP, jugábamos en la misma
categoría y en los partidos CRAP-CIENCIAS, éste tenía que sudar la camiseta
para ganarlos, incluso el CRAP obtuvo una vez la victoria por un punto
en un partido emocionante en El Puerto. También recuerdo como, aún conmigo
de entrenador, el año que el CRAP subió a Primera División Nacional
lo hicimos jugando de tú a tú con el Oviedo, y el CAR de Sevilla en
aquella ocasión se quedo en Regional. También recuerdo que con el Ciencias
ganábamos con cierta dificultad en Granada pero después Cáceres o Málaga
estaban a años luz tanto del Ciencias como del CRAP. Esta era la fotografía
del entorno rugbístico nuestro que me quedó al dejar de jugar.
Cuando acepte dirigir de nuevo
al equipo senior del CRAP, después de seis años muy alejado del mundo
de rugby, me llevé una sorpresa al ver como en tan poco tiempo esta
fotografía había cambiado radicalmente. El Ciencias había ganado el
campeonato de División de Honor, la Copa del Rey e incluso la Copa Ibérica.
El Oviedo, el Universitario de Sevilla y el Granada estaban en División
de Honor y eran habituales de esta categoría, y el CAR de Sevilla estaba
siempre en divisiones superiores a la nuestra. En cambio a nosotros
nos costaba ganarles a sus segundos o terceros equipos. Incluso en los
cuatros años que he entrenado al CRAP en esta última etapa no hemos
conseguido ganar ni una sola vez a Cáceres y a Málaga. El Rugby del
equipo senior no solamente se había estancado, si no que había retrocedido.
He comentado muchas veces que el equipo que entrené en la década de
los 80 le ganaba de 50 puntos a esté que dirigí estos últimos años.
Nos están pasando por la derecha, por la izquierda, por arriba y por
debajo. Creo que esto es grave y necesita abordarse un cambio radical
de estrategia. Al finalizar esta última etapa como entrenador presente
a la Junta Directiva una memoria en la que entre otras cosas concluía
que este equipo y este sistema habían tocado techo. En nuestra liga
da igual quedar tercero o penúltimo, incluso primero, si después en
la fase de ascenso te humillan como ha ocurrido con Cáceres y Málaga
esta temporada. El que trabaje para la clasificación y no en mejorar
nuestro juego se está equivocando. Todo lo que no sea jugar cada vez
mejor y progresar es un fracaso y por tanto hay que cambiar. Nuestro
club tiene muchas cosas a su favor. Es el único en una zona territorialmente
importante, tiene una buena estructura organizativa y con gente seria
y con dedicación, trabaja bien las bases dando buenos resultados en
cadetes y juveniles, pero se falla en el equipo absoluto.
Se gasta mucho tiempo y esfuerzo
en formar jugadores que cuando empiezan a consolidar y destacar nos
lo quitan. Pelo, Andrés, Isra y ahora Garrulo son algunos casos. Este
equipo vive de lo que queda, que desgraciadamente no es nada del otro
mundo, de que recale por aquí casualmente algún extranjero o jugador
de otro equipo trasladado por motivos de trabajos y de esos jugadores
que sé nos fueron y regresan a terminar su vida deportiva en su club.
Este caso siempre genera más expectación e ilusión de la que después
estos jugadores ofrecen. El ejemplo de estos últimos años de dos grande
jugadores que han estado en la elite del Rugby Nacional como Pelo y
Andrés ha sido lamentable. No han aportado prácticamente nada de lo
que se esperaba de ellos, para colmo Pelo solo estuvo una temporada
y Andrés creo que va por el mismo camino. Sinceramente para eso hubiera
sido menos traumático y decepcionante para el CRAP que se hubieran quedado
en su club de origen.
Con este panorama no pasaremos
de donde estamos. Algún día se quedara campeón de nuestro grupo, pero
no será porque hayamos progresado sino porque el nivel del juego haya
bajado tanto que ya nos toque. Si nuestro club quiere ser algo más que
una fabrica de jugadores y muy bueno en la categorías inferiores es
necesario abrir el debate de la profesionalidad y del modo de hacerlo,
crear un Proyecto de Club, saberlo explicar y vender para financiarlo,
y si la Universidad, que es la única línea en la que se está trabajando
ahora, no responde, habrá que continuar e ilusionar alguna otra firma
que se comprometa económicamente con este Proyecto.
La amistad, el cariño y el
respeto que siento por este club, al que pertenezco, y por la mayoría
de las personas que lo conforman es una cosa y la cruda realidad en
la que se encuentran nuestro juego y nuestras posibilidades de futuro
es otra. No he pretendido ni molestar ni ofender a nadie sino exponer
una situación como yo la veo. Nuestra ciudad, nuestra provincia y el
rugby se merecen y necesitan que el CRAP sea un club fuerte y grande
y tener un equipo en División de Honor. Creo que vale la pena intentarlo.
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¿VAMOS POR EL BUEN CAMINO?
Por Juan Arenas.
He sentido una gran satisfacción
al volver a escuchar la voz de mi amigo Juan Carlos "Niki"
Neva, solicitándome esta colaboración, pero, sobre todo, me he sentido
sorprendido al observar que a esta altura de la vida, en la cual la
personalidad va siendo camuflada por la desconfianza y la soledad, haya
personas que aún consideran tu opinión sobre el rugby lo bastante significativa
como para poder ser expuesta a unos lectores nada profanos en la materia.
Gracias, amigo.
Se me solicita mi opinión
sobre la evolución y el desarrollo del rugby mundial en la actualidad
y su repercusión en el rugby nacional. En primer término habría que
responder a numerosas preguntas, tales como: ¿Vamos en el buen camino?,
¿vamos a la velocidad necesaria como para disminuir las distancias existentes
con otros países, o por el contrario, estas se van incrementando?, ¿hemos
creado el modelo de juego y selección necesarios para que nuestros jugadores
rindan al 100% de sus capacidades físicas y mentales?...
Las preguntas podrían ser
interminables, pero ya es hora de que empecemos a aportar respuestas,
porque, en ningún caso, las lamentaciones han servido como banco de
soluciones, y para responder con ciertas garantías a algunas de estas
preguntas deberíamos saber cual es nuestro punto de partida, dónde estamos
situados a nivel mundial, para lo cual suelo dividir a los diferentes
países en cuatro grupos, a saber:
Grupo de países "compradores",
son los profesionales, países en los que existe una gran aceptación
popular por el rugby, con gratificantes "sponsorizaciones"
y que se permiten adquirir jugadores de élite de otros países con el
único objetivo de subir el nivel y fomentar el espectáculo. Ejemplo
de estos países puede ser Inglaterra o Francia, suelen llegar como mínimo
a semifinales en los campeonatos del mundo.
En un segundo grupo tendríamos
a los países "vendedores", amateurs, normalmente con gran
nivel rugbístico, muy apoyado en la tradición y con muchas razones de
peso para ser competitivos, pero que por su condición de país de aficionados
están provocando que sus jugadores de élite emigren a países del primer
grupo. En este grupo incluiríamos a Gales, Escocia, Argentina...
El tercer grupo lo constituyen
los que "ni compran ni venden". Su "producto interior
bruto" es excelente, tienen muy buena organización, un elevado
compromiso con el juego de todos los estamentos, en resumen el rugby
en ellos es un sentir nacional. Si por algún motivo venden, tienen más,
de igual o superior nivel. En este grupo integraríamos a Australia,
Nueva Zelanda y Sudáfrica. Llegan a semifinales y finales del campeonato
del mundo.
Y por último tenemos a países
que de forma similar a los anteriores no intervienen en el mercado,
pero, a diferencia de ellos, son amateurs, con infraestructura incipiente,
pocos "sponsors" y no consolidados, casi una nula aceptación
popular y cuyo único bagaje positivo para estar en un mundial es el
constante sacrificio de sus componentes. Son eliminados en primera fase
de un mundial. ¿Es necesario poner ejemplos de los países integrantes
de este grupo?.
¿Qué podríamos hacer para
cambiar de grupo? Sin lugar a dudas, para alcanzar este objetivo dependemos
de los patrocinadores, pero con seguridad no podremos atraerlos si no
alcanzamos el nivel de juego que permita un aumento del número de espectadores,
único factor que haría a este deporte apetecible para los "sponsors".
Por mi carácter de arbitro
nacional y entrenador puedo intentar aportar ideas técnicas sobro cómo
elevar el nivel de juego. Los patrocinadores vendrían al olor de los
resultados.
Dos de los graves problemas
que impiden "el cambio de grupo" es el nivel del arbitraje
y los entrenadores (en otro momento podríamos hablar de promoción, jugadores,
selección ...).
Las reglas hacen que el rugby
sea, tanto para el espectador medio como para los propios jugadores,
un deporte difícil de entender, si a esto añadimos la incertidumbre
que se crea en los jugadores sobre las opciones a tomar durante el juego,
debido a que los criterios arbitrales varían a veces para la misma situación
dentro del mismo partido, y muy frecuentemente en diferentes jornadas
y con diferentes árbitros, hace que difícilmente puedan tener la confianza
para estar concentrados en la mejora de su propio juego.
Mi opinión es tajante en este
sentido y está basada en dos preguntas: ¿Quién quiere construir? y ¿quién
quiere destruir?. Apoyo constante a la construcción. El placar a un
contrario es constructivo, construyes para obtener la posesión del balón.
Destruir es impedir que el contrario juegue el balón sin opción para
jugarlo tú.
Respecto a los entrenadores
indicar que para tener una organización con éxito hay que estar informado
y entrenado en el arte de tratar con personas y en promover su desarrollo.
Todavía nos regimos por otras pautas, simplemente descartamos al jugador
que no se adapta al molde predefinido. Si una persona no sigue el comportamiento
que la dirección espera de él, o si introduce alguna dosis de incomodidad
en la organización, ésta simplemente, sin más, prescinde de él.
Hoy sabemos que el individualismo
es la norma general, tanto en el deporte como fuera. Los elementos más
talentosos suelen ser también los más independientes. Esto ha forzado
un cambio fundamental en el arte y la técnica de comunicación necesarios
para dirigir los grupos. Más importante aún, se reconoce y se valora
en gran medida la especificación de cada individuo.
Si conocemos estas premisas,
¿por qué no actuamos en consecuencia?. El principal obstáculo es el
entrenador y su ego. El entrenador ha de eliminar esta barrera de forma
que las personas puedan comunicarse libremente y sin temor. Los jugadores
necesitan estar seguros de que no sufrirán un ridículo por lo que digan.
El entrenador eficaz es consciente
de que una organización con éxito no se puede basar en un solo individuo
que domina la escena y reduce al resto de la gente al rol de marionetas.
Las buenas organizaciones son más bien unos "forums" abiertos
en los que cada uno, entrenadores y jugadores, participan en el proceso
de decisión. Así, una vez la decisión tomada, el equipo estará motivado
para salir a ejecutarla.
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ROMANTICISMO Y/O PROFESIONALISMO
Por José Manuel Fernández Jiménez (Josema)
Estamos asistiendo a la desaparición
del último deporte amateur y a su concepto. Aunque siempre hemos oído
hablar de "amateurismo" y deporte, ese binomio siempre ha
estado relacionado con deportes minoritarios y no con la falta de percibir
algo a cambio por la práctica de dicha actividad. Creo que desde el
momento de nacer somos amateurs en todo, y es a lo largo de nuestra
existencia cuando nos vamos profesionalizando en distintas habilidades.
Por ello, partiendo del concepto
"amateur"/ aficionado ¿ Somos aficionados después de treinta
años haciendo Rugby? ¿Nos sentimos profesionales en lo que hemos hecho
y hacemos por nuestro deporte: el Rugby? ¿Queremos crear una empresa
-deporte en la que el único fin sea la cuenta de resultados?
Ante todo no podemos permitir
la desaparición del concepto original de nuestro deporte, el Rugby,
porque sin esa base nuestro Club y toda su trayectoria también desaparecerían,
porque su camino ha estado ligado a esa concepción filosófico-moral
que nuestros mayores nos enseñaron y asimilamos con el balón entre las
manos.
Hemos antepuesto el balón
oval a nuestras familias, a nuestros trabajos, a nuestras novias...
Subsistiendo a base de una economía colectivo-cooperativista rayando
la picaresca, viajando como auténticos trotamundos de feria y recibiendo
a cambio como emolumentos montañas de satisfacción y renombre deportivo
por toda España. Y aún, todavía, seguimos empujando con el balón entre
las manos. ¡Por favor! Que alguien me diga que no somos profesionales.
Así que abogo porque enterremos
la idea de empresa-deporte, no sólo por el concepto materialista que
emana desde su más profundo lexema, sino porque dentro del contexto
geopolítico-deportivo en que vivimos esa idea nos conduce a un proyecto
inviable.
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FUTURO DEL RUGBY INTERNACIONAL
Por Manolo Moriche
Es tanta la diferencia del
rugby antes del Campeonato del Mundo de "SUDAFRICA 95", al
rugby actual, que debemos reflexionar para ver si de verdad seguimos
practicando el mismo deporte.
Seguramente los jóvenes no
habrán notado mucho el cambio, pero los que llevamos mucho tiempo metidos
en ese deporte sí lo notamos. Por ejemplo:
-
el ensayo valía 3 puntos.
-
las melés se podían girar
las vueltas que se quisieran sin que hubiera falta.
-
en los saques de lateral
no se podía levantar al saltador ni ayudarle.
-
en las patadas a seguir
se podía placar al jugador que recibía el balón aunque estuviera
en el aire (¡pobre!).
-
el medio melé era carne
del tercera en todas las melés si no recibía ayuda de los suyos.
-
la "marca" sobre
patada o pase contrario se podía hacer a lo largo de todo el campo.
En resumen, estaríamos diciendo
muchos cambios en el juego y que ahora no se entenderían, que es mejor
seguir adelante siempre teniendo en cuenta que por suerte para nuestro
deporte había unos encargados de buscar nuevas reglas que favorecieran
el juego que prácticamente cambiaban todos los años.
El rugby moderno es una consecuencia
lógica del crecimiento del deporte a nivel mundial. Con la televisión
se han llegado a conocer a todos los grandes equipos y sus sistemas
de juego, y ha hecho que se conocieran también sus deportistas. Esto
ha sido aprovechado por los deportes profesionalizados para llevarse
a sus figuras a golpe de talonario (atletas a fútbol americano, baloncestistas
a atletismo –Marion Jones- rugbistas a rugby "league" XIII
–Johnatan Davis-, etc).
El caso es que nuestro deporte
se ha visto involucrado en este maremagnun y ha sufrido las consecuencias.
Para evitar que nuestro deporte perdiera el nivel ganando a base de
trabajo y a sus figuras se llegó a la conclusión del "profesionalismo".
Con el profesionalismo se
han abierto posibilidades de utilizar mejores sistemas, ya que hay más
medios, más tiempo para entrenar, más tiempo para descansar, etc.
El cambio más grande para
mí ha sido el efectuado en el físico de los jugadores, el trabajo de
gimnasio se ha notado mucho en los jugadores y eso ha hecho que el juego
se haga más duro y de más contacto. Si a esto le añadimos las nuevas
reglas que favorecen más la posesión, la conclusión es que el juego
ha cambiado totalmente, se ha hecho un juego más duro y quizás menos
espectacular.
Si nos referimos a los equipos
también tenemos diferencias. En el hemisferio norte siguen dominando
prácticamente los mismos, Inglaterra y Francia, que gracias a sus fuertes
campeonatos tienen a sus selecciones con un gran ritmo y nivel de juego
y eso hace que se distancien de los demás. Aunque detrás de ellos hay
una gran marejada. Gales, Escocia e Irlanda se mantienen en su línea.
Italia ha mejorado muchísimo. Rumanía ha tenido un gran bajón, y luego
siguen unas cuantas selecciones que funcionan a rachas, como Rusia,
España, Georgia, Portugal, Marruecos, Holanda, Ucrania, etc.
En el hemisferio sur yo creo
que han mejorado todos, aunque de una manera especial Australia, que
gracias a que ya no se van tantos jugadores al rugby "league"
XIII, y a su gran trabajo en las escuelas de alto rendimiento que están
funcionando de maravilla. Así, Australia, Nueva Zelanda y Sudáfrica
se mantienen en la cabeza. La prueba está en los últimos mundiales,
en los que siempre han estado arriba. Luego, mejorando pero a distancia,
Argentina, Fidji (gran especialista en "rugby a 7") Samoa,
y más distantes Canadá, Estados Unidos, Japón, Uruguay, Zimbabwe, etc.
Después de este repaso de
los grandes equipos de Rugby a nivel mundial, yo creo que hay una clara
conclusión. El dinero es muy importante en este rugby moderno, sobre
todo por lo que supone a nivel de medios y trabajo (videos de técnica
y táctica, gimnasios y tiempo de trabajo y descanso), y por eso hay
una serie de países que por suerte para ellos disponen de ese dinero
que les permiten organizar esos grandes campeonatos con muchas figuras
y con esos sistemas de trabajo modernos que les hace estar a la cabeza
o estar en el buen camino.
Si hablamos del Rugby anterior,
nos encontramos con un rugby de románticos, en el que había un juego
duro y espectacular, y en el que el tercer tiempo (o sea, el seguir
agasajando y compitiendo con tus invitados, los contrarios, hasta despedirles),
era tan importante como los dos anteriores.
Si hablamos del Rugby actual,
nos encontramos con un carro que pasa, en el que algunos países van
muy cómodos, otros se van cayendo (generalmente por problemas económicos),
y otros se quieren subir con sus más grandes ilusiones.
Si hablamos del Rugby del
futuro, nos encontraremos con un deporte en el que sólo van a tener
cabida los poderosos económicamente (para poder tener medios y poder
mantener a sus figuras), y un juego que cada vez se nos va pareciendo
más al Rugby XIII". Los grandes jugadores parece que van a tener
muchas facilidades para nacionalizarse o jugar como residentes en ese
país. Y posteriormente veo un Rugby muy internacional con tendencia
a una liga mundial.
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EL CAMBIO
Por José González Herrero
Ya no vale aquel sobreesfuerzo
que veíamos en algún reportaje de T.V., en donde el jugador Irlandés
MICKE GIBSON después de su jornada de trabajo y con una niebla impresionante
salía a correr para estar en forma y poder jugar el Cinco Naciones.
El objetivo mundial es crear
el máximo nivel para que el espectáculo esté servido y de camino lo
VENDEMOS y nos sirve para remunerar a todas las estructuras intervinientes
en el proceso, pues para conseguir nivel hay que tener dedicación y
si se tiene dedicación no se puede tener una jornada completa de trabajo
para salir con una impresionante niebla a correr por la noche, creo
que es evidente y entendible.
Con las estructuras actuales
del Rugby español hemos conseguido entre todos, crear el entramado de
clubes, federaciones territoriales, y Federación Española, así como
solidificar una forma de hacer Rugby y conseguir el nivel deportivo
y de gestión que en la actualidad disponemos, amén de divertirnos, todo
lo que hemos podido. No obstante en cuanto tomamos contactos con otros
países con más tradición que la nuestra, nos damos cuenta que este nivel
que nos ha costado tantos esfuerzos conseguir sirve única y exclusivamente
para andar por casa.
Dice el refrán: O EVOLUCIONAS
O MUERES. Está claro que al rugby español le ha llegado la hora de plantearse
en donde quiere estar, que quiere ser, espectáculo o divertimento, esfuerzo-seriedad-disciplina
o el compadreo que hasta ahora tenemos, o evolucionamos o compadreamos,
esa es la cuestión.
Bien ¿ como repercute a los
Clubes como el nuestro todo este planteamiento de cambio?. Mi opinión
es la siguiente: la F.E.R. apuesta por el cambio tanto estructural como
deportivo. Ya se ha creado la asociación de clubes: la A.C. (lo forma
los veinte que militan en las dos divisiones de Honor) cuyo fin es defender
los intereses de sus componentes, tanto económicos, buscando mejores
precios en las compras de material; como vendiendo el producto que fabricamos
a las TV y demás medios: Rugby,; legislando el trasiego de jugadores
entre clubes, defendiendo en definitiva los intereses del colectivo
global. Estos 20 bajo mi punto de vista son privilegiados, porque se
han subido al vagón con el tren parado, así de sencillo lo han conseguido,
simplemente por pertenecer a los llamados de DIVISIÓN DE HONOR. Es evidente
que para estar ahí en esa DIVISIÓN DE HONOR han hecho: una gran gestión
de club; han tenido la suerte de su parte, al tener un entorno donde
gracias a las universidades la captación de jugadores les fue fácil;
y además la política deportiva de dichas universidades es apoyar al
deporte de competición , pues en él participan sus alumnos, beneficiándose
la liga universitaria de ello; además de usar una política agresiva
de captación de grandes deportistas y por supuesto no dejando marchar
a ninguno de los suyos. A partir de este momento estos clubes de la
A.C., con una buena gestión y montados en ese tren, cada vez estarán
más lejos del resto.
Creo que ha empezado en España
el RUGBY DE DOS VELOCIDADES. De momento la lista de los de la A.C. no
es definitiva, pero estoy convencido que conforme pase el tiempo cada
vez será más difícil subirse a ese tren que nos permita estar dentro
de lo que sin duda se formará que será una LIGA CERRADA DE ALTO NIVEL
y el resto. Conforme pase el tiempo habrá más distancia entre esos dos
bloques, por lo que es necesario saber cada club donde quiere y puede
estar.
Yo como presidente del C.R.
Atlético Portuense, quiero que todos hagamos un gran esfuerzo para que
estemos en ese máximo nivel, que en justicia creo que es nuestro sitio,
por veteranía (30 años de historia), por nivel de juego (demostrado
durante muchos años), y por capacidad de gestión. Desde aquí llamo la
atención a una profunda reflexión por parte de:
1º La propia junta directiva de mi club,
para pedirle un compromiso aún mayor del que ya viene realizando.
2º Los jugadores de todas las categorías,
para que se mentalicen del cambio, en beneficio de su nivel de juego
para el que todos trabajamos, poniendo a su disposición el resultado
de la gestión.
3º Las universidades, pidiéndoles que usen
la misma política en toda España, pues se da la paradoja de tener que
competir un club sin apoyo ninguno contra clubes apoyados con todos
los medios de sus respectivas universidades.
4º La administración central, para que
saque esa tan esperada ley del mecenazgo , en donde las empresas privadas
vengan detrás de los clubes modestos para invertir sus euros buscando
beneficios fiscales.
5º Nuestro ayuntamiento para que siga apoyando
el deporte de base aún con mas gana, pues la principal fuente de captación
de jugadores.
6º Y de nuestra sociedad portuense y de
toda la bahía de Cádiz, para que siga volcándose en la colaboración
y el disfrute de un deporte que es de todos EL RUGBY.
"Portu-va"
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MENOS PALABRAS Y MÁS CAPITAL
Por Maximino Sordo Artaraz (Maxi)
Un
profesional es una persona que ejerce una profesión y una profesión
es un empleo, facultad u oficio que una persona tiene y ejerce con derecho
a retribución
No
cabe la menor duda de que el rugby en España esta cambiando. Todos coinciden
de que la dirección a seguir es la profesionalización de nuestro deporte,
por lo tanto convertir a jugadores, entrenadores, directivos,etc...
en profesionales.
Según
lo que he podido leer en este foro, se pretende que nuestro querido
Club De Rugby Atlético Portuense llegue al nivel de profesionalismo
adquirido por los “20”.
Para
que una empresa dé beneficios hacen faltan que numerosos factores, tantos
externos como internos, converjan en una sola dirección.
Si
consideramos que el beneficio de esta empresa es la adquisición por
parte del primer equipo de un nivel de juego equiparable al de las 20
empresas con superávit, entonces contamos con un déficit muy alto.
Hay
que analizar estos factores uno por uno e intentar darles una solución
de carácter individual. Me voy a dedicar al que me atañe;
El
factor “trabajadores” es el mas importante y en el que tenemos que mejorar
mas. ¿Cuál es la carencia que padecen nuestros “trabajadores”? Es la
falta de profesionalismo causada por una escasez de incentivos por parte
de la empresa. ¿Qué tipo de trabajador puede generar beneficios a la
empresa sin un atuendo adecuado, sin un lugar apropiado de trabajo,
sin medios de transportes dignos, y sobre todo sin sueldo a fin de mes?.
Amigos
empresarios para formar una empresa se necesita capital. Si no tenemos
capital para satisfacer las necesidades de nuestros profesionales, seguiremos
siendo simples amantes del rugby o profesionales del corte “Josema”,
que por desgracia quedan pocos.
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SEGUIR SOÑANDO .....
Por Raúl Villanueva
Señores
estamos hablando mucho de profesionalismo o amateurismo y, la verdad
uno empieza a hartarse de leer siempre lo mismo tanto en nuestra revista
como en el foro. Pienso, como jugador de éste club que soy, que para
alcanzar ese nivel que se le exige al cuerpo técnico que se alcance
en breve( es decir, división de honor "b"), se necesita algo
más que amor por éste deporte. Por todos de sobra es conocida las características
y la manera de actuar de nuestro club en lo que al ámbito deportivo
se refiere: trabajar la cantera desde que los jugadores son pequeños
con el fin de formarlos debidamente y nutrir al equipo senior. Todo
esto está muy bien y es de elogiar a nuestro club por el trabajo que
se hace, pero señores, seamos realistas. El rugby a nivel nacional en
lo que a las dos categorías "reinas" se refiere, está dejando
de lado ese amateurismo al que todos se refieren y está dándole la mano
al profesionalismo, o si les gusta más así, hoy para estar arriba hay
que tirar de talonario. Y si alguien sigue pensando que nuestro club
puede llegar arriba sólo con la cantera, creo, sinceramente, que se
está engañando...
Quizás haya por ahí quien piense que cuando
esté por completo en el equipo senior aquel equipo subcampeón de España juvenil,
el CRAP pueda estar más arriba de lo que está ahora. Pero pensemos que
eso será seguir con lo mismo: seguir esperando a la cantera, mientras
que los clubes de arriba traen a jugadores de élite. Y en parte éste
pensamiento sería lógico ya que muchos dirán: "si fueron subcampeones
de España, es porque eran de los mejores equipos de nuestro país.....y
así será cuando lleguen a senior..."pero es lo que les estoy diciendo.....puede
que mantengamos el bloque de aquel equipo para la temporada que viene(
que es cuando aquella quinta está por completo en senior), pero los
demás equipos además de mantenerlo, lo habrán reforzado con grandes
fichajes. En fin, creo que con nuestra manera de trabajar será harto
difícil ascender de categoría, aunque está claro que no imposible.
Podemos seguir soñando....., o hacer
el sueño de una vez realidad.
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Profesionalismo Vs Romanticismo
Por Gonzalo Olías (Gonso)
Después
de leer las opiniones de personajes tan ilustres en nuestro club y en
el Rugby regional y nacional, supongo que queda poco por decir... ¿Podemos
realmente convertir nuestro club en una empresa?, y lo que es más importante;
¿queremos hacerlo????. Entiendo que es necesaria una nueva concepción
del Rugby para poder competir a nivel internacional, y entiendo que
dicho cambio debe producirse a nivel de los clubes, pero ¿quedará hueco
en esa nueva concepción para las personas que como dice Josema han construido
dichos clubes con ilusión, sacrificio, constancia y dedicación a menudo
restada de sus propias vidas privadas, familiares e incluso laborales?.
¿Cuánto dinero vale para ellos ese sacrificio, y esa ilusión invertidos?,
y para nosotros; ¿cuánto vale su esfuerzo y dedicación? Soy muy consciente
de que no podemos competir con un equipo cuyos jugadores cobran por
jugar, y cuya única responsabilidad semanal es estar en forma física,
técnica y táctica, mientras que yo, nosotros, tenemos que sacrificar
tantas cosas para poder asistir a tres entrenamientos a la semana. Aun
así, jugamos porque el rugby nos da satisfacciones que en gran medida
están ligadas a una sensación colectiva... casi todos los que formamos
parte de esto tenemos esa sensación, y es esto lo que nos reúne a todos
los que jugamos y los que nos ven cada semana en el “Poli”. ¿Podemos
dar un sueldo a cada uno de esos empleados?, ¿con qué criterio se les
va a pagar más a unos que a otros?, ¿NO CREARÁ TODO ESTO MALESTARES
EN ESA SENSACIÓN COLECTIVA?. Soy consciente de que nos estancamos si
conservamos la imagen romántica de 25 o 30 amigos reunidos alrededor
de un deporte y una sensación, y tal vez soy excesivamente escéptico
si opino que en El Puerto nunca será posible que una plantilla completa
viva del rugby, pero ante esa creencia, y la certidumbre de que términos
medios provocarían la ruptura de esa sensación colectiva, me quedo la
imagen romántica, con el sacrificio individual que nos lleva, a veces,
al éxito colectivo, y con esa sensación que vosotros, jugadores y aficionados
del CRAP me habéis transmitido desde que llegue aquí hace ya 9 años...
... Dejará hueco la profesionalización del Rugby a personas como vosotros,
que habéis creado un club como el nuestro en un lugar como El Puerto??...
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¿Todos queremos lo mismo?
Por José Antonio Gálvez (Makoki)
No
hay duda de que todo aficionado al rugby de El Puerto quiere que nuestro
equipo ascienda a división de honor B (o al menos eso espero), pero
¿lo quieren también todos sus jugadores? Yo creo que no. Bien cierto
es que los equipos de división de honor y división de honor B tienen
un capital con el que nuestro club solo puede soñar, y también es cierto
que estos equipos, profesionales o semiprofesionales, entrenan cinco
días a la semana, ¿podrían permitirse los jugadores de nuestro club
entrenar cinco días a la semana?, y lo que es más importante ¿querrían
hacerlo? Quitemos los que no podrían hacerlo, por razones de trabajo,
estudios o por razones personales, ¿en qué nos quedamos? Pues nos quedamos
con la minoría de los jugadores, de los cuales la gran mayoría no se
va a comprometer con el equipo y solo una minoría, por no decir nadie,
va a ir a entrenar todos los días. Si jugadores de nuestro club no se
comprometen a ir los martes (día de físico) a entrenar y solo entrenamos
tres días a la semana, está bastante claro que no iban a ir a entrenar
cinco días a la semana, aunque todos sabemos que es la forma más eficaz
de subir nuestro nivel rugbístico. ``¿Alguien tiene problemas para viajar
este fin de semana?´´ Esta es la frase del entrenamiento de los viernes,
seguida de alguna respuesta afirmativa, la cual puede ser una respuesta
razonable o simplemente una mierda de motivo que demuestra el poco compromiso
de ciertos jugadores con el equipo. Hay jugadores que tienen problemas
para desplazarse a Sevilla un sábado, o jugadores que aparecen borrachos
un domingo, entonces cuando la pregunta sea: ¿Alguien tiene problemas
para salir el viernes por la tarde para ir a Santboi y volver el domingo
de madrugada?, ¿cuál será la respuesta? Mi opinión es que el equipo
no está más arriba, en primer lugar, porque ciertos jugadores no quieren
subir, no sé por que no quieren hacerlo, no sé si es miedo o yo que
sé, pero sí sé que ciertos jugadores no quieren ascender. También hay
quien cree que no tenemos nivel suficiente para jugar en categorías
superiores, lo que no es motivo suficiente para no intentarlo con todas
sus fuerzas. Todos habréis leído (y si no lo habéis hecho, hacedlo)
nuestro historial y también nuestra sección de Veteranos, miembros respetables
del club a los que personalmente admiro cuando están en un campo de
rugby, pero solo cuando están dentro de él. A estos caballeros se les
ha escuchado muchas veces lo que sienten el escudo y los colores del
club, pero que en lugar de animar desde su asiento a los jugadores que
visten ahora esos colores y ese escudo, sólo recuerdan aquellos momentos
de gloria que tuvieron, lo buenos que fueron y lo que eran capaces de
hacer. Cuántas veces habré escuchado cómo la línea de tres cuartos de
El Puerto era capaz desde su veintidós de hacer una marca en primera
fase, son muchas las batallas que los jóvenes nos tragamos, a veces
de buenas, pero a veces lo tienes que hacer escuchando como de una forma
más o menos directa te están diciendo que tu equipo comparado con el
equipo de antes es una... pues bien, yo he podido ser mejor o peor,
pero cuando veo un partido de mis cadetes o mis juveniles ante todo
los animo a muerte, porque llevan la misma camiseta que yo siento. Así
que la experiencia que tienen esos señores, en lugar de utilizarla solo
para recordar, podrían utilizarla para enseñar y ayudar que el equipo
que tanto quieren llegue un poquito más lejos. Perdón a Veteranos como
Manolo Lojo y otros de los que solo he escuchado ánimos, apoyos y buenos
consejos.
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Formemos a personas
Por Anonimus Abril
Bueno
aquí estoy yo uno de los que no se han marchado fichados por ningún
equipo y que por lo tanto “no soy nada del otro mundo” según he podido
leer en este foro. Efectivamente no soy el más rápido, ni el más fuerte,
ni el más grande de mi equipo ni del resto de equipos, aunque yo si
que considero que todos los que no nos marchamos somos muy importantes
al igual que el resto de compañeros que por motivos de trabajo, estudios
o demás vienen a formar parte de nuestra gran familia rugbística.
Por ejemplo seguimos manteniendo a nuestro club en Primera División
Nacional, división que por otro lado parece que para muchas personas
es poco importante, seguimos trabajando en la feria (algunos mucho y
otros menos, pero todo mejora y soplan buenos vientos de cambio), seguimos
intentando inaugurar la sede (que parece que no va a tardar mucho),
seguimos empeñados en tener campo propio (que es una realidad y que
llegara más tarde o más temprano) trabajamos con las escuelas, el equipo
de chicas (que vuelven guerreras), las categorías inferiores del club,
etc, si esto es no ser nada del otro mundo entonces “no somos nada del
otro mundo”, en fin hay opiniones para todos los gustos. En cuanto a
que el equipo que esta persona preparara en su día para ascender a primera
nacional daría una paliza al actual equipo senior, es posible, pero
por desgracia nunca lo sabremos, por lo que ese tipo de comentarios
sobran, ya que el rugby que se practica ahora ha cambiado tanto que
no se parece mucho a lo que ellos jugaban, por lo que la comparación
es imposible.
Bueno vamos con lo que vamos, ¿Profesionalismo o Romanticismo? Difícil
decidir entre profesionalismo, viendo el resultado que están obteniendo,
tanto técnico como físico, los equipos más potentes del mundo haciendo
profesionales a sus jugadores o romanticismo, recordando las épicas
batallas que todos hemos visto en antiguas cintas de video del Torneo
5 Naciones en las que dos equipos lo daban todo por unos colores y donde
formar parte de un equipo nacional era un orgullo indescriptible. Por
desgracia nuestro deporte esta evolucionando hacia el profesionalismo
y como es lógico tenemos que adaptarnos o quedarnos atrás con todo lo
bueno y todo lo malo que esto supone. Pero dentro de esta profesionalización
de nuestro deporte considero que hay dos formas de adoptarlo:
· La primera opción pasa por la contratación de jugadores para
conseguir éxitos deportivos de forma rápida, opción que no considero
acertada para nuestro club ya que seria motivo de desestabilización
y a la larga sería contraproducente, sin dejar de lado el gran desembolso
económico que supone a corto plazo. Posiblemente esto atraería a más
masa social y patrocinadores pero masa social y patrocinadores poco
comprometidos con el club que a las primeras de cambio dejarían de apoyarnos.
· La segunda opción, y para mi más acertada, sería invirtiendo en un
buen cuerpo técnico que trabaje con todas las categorías del club (entrenadores,
monitores, médicos, fisioterapeutas, etc), consiguiendo mejores instalaciones
(campo de césped todos los días de entrenamiento, gimnasio y piscina
gratis, etc), ayudando a buscar trabajo a los jugadores que lo necesiten,
becas y tutores a los estudiantes, en fin conseguir hacer lo más fácil
posible el que los jugadores puedan acudir y entrenar en las mejores
condiciones y que todos se sientan igual de importantes. Esta segunda
opción conseguiría que nuestra cantera fuese inagotable, porque si damos
todas estas posibilidades tendríamos colas de padres y madres que estarían
deseando inscribir a sus hijos en nuestro club por todo lo que eso supondría
para ellos en el presente y futuro, con lo que la masa social aumentaría
rápidamente y seria masa social comprometida e involucrada con nuestro
club y nuestro plan de futuro posiblemente los patrocinadores también
se lo harían de forma más comprometida, además el nivel técnico y físico
de todos los jugadores mejoraría muchísimo y también el compromiso individual
para con el club, lo que mejoraría los resultados deportivos.
En fin si invertimos en jugadores profesionales seguramente obtendremos
resultados deportivos más o menos rápidamente y es posible que el nivel
del equipo subiera algo pero a medio largo plazo nuestro club estaría
hipotecado y nadie movería un dedo sino fuera de forma remunerada, triste
final para un club tan especial como el nuestro. Así que invirtamos
en formar personas no solo jugadores, entrenadores, monitores y demás
y de esta forma estaremos invirtiendo en mejorar nuestro club y su futuro
tanto deportivo como social. Siempre hemos sido un club distinto a todos
y eso nos llena de orgullo, así que evolucionemos pero sin hipotecar
nuestro club y hagamos una apuesta inteligente de futuro en la que formemos
personas y no solo cuenten los resultados deportivos.
Gracias y hasta la próxima.
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