La afición está
ahí. Por Raúl Villanueva (Bartolito)
La afición....¿dónde está la afición
del Portu...?.No voy a discutir a mi amigo Gonzalo que evidentemente
esto ya no es lo que era. Nada más lejos de la realidad. La
grada del "poli" no se abarrota como en aquellos tiempos
en que cada domingo la gente iba a ver rugby en grandes cantidades.
Tampoco puedo discutir, es más, lo corroboro, que a veces los
"ánimos" de nuestra afición no son lo que más nos
ayuda a los jugadores en momentos de crisis. Pero quiero decir
algo a favor de esos que cada domingo están ahí, para bien o
para mal, pero están. Pensemos algo: ¿en cuántos campos de Primera
Nacional hemos visto ésta temporada más público que en el nuestro?.
Yo no sé si será falta de memoria pero ahora mismo no recuerdo
ninguno. El C.A.R.,que ha resultado campeón de liga, contaba
con apenas treinta o cuarenta personas en la grada, de las cuáles
casi la mitad eran gente del Puerto. En Málaga, segundo clasificado,
no había más gente que en nuestra grada un domingo. E incluso
ni La Moraleja superaba el número de aficionados que tenemos
nosotros cada partido. Es evidente que en ciudades como Sevilla
o Madrid el rugby está más integrado en la sociedad que aquí,
pero aún así no nos superan en cuanto a cantidad de aficionados.
Sólo nos quedaría mejorar ese comportamiento o esos comentarios
que acertadamente son criticados en el artículo anterior referido
a éste tema, y al cuál hago mención al principio de éste.
Y para mí no queda ahí la cosa,
ya que todo debe ser mirado desde su lado bueno: si nuestra
afición, o parte de ella, lanza comentarios que nos desagradan
a los jugadores en ciertas ocasiones, eso es porque LES IMPORTA
nuestro club y cuando las cosas no se hacen bien por nuestra
parte deben ser criticadas; quizás de otra forma, vale, pero
criticadas.¿O preferimos al aficionado callado y pasando de
todo lo que ocurre en el campo...?.Sin más, personalmente quiero
dejar claro que estoy completamente de acuerdo con lo dicho
por Gonso, pero todo tiene sus virtudes y sus defectos, su lado
malo y su lado bueno. Y yo he querido ver el lado bueno de una
afición que domingo tras domingo está ahí regularmente y que
algún día espero que vibre con un ascenso. Ese día, seguro,
no nos quejaremos de los comentarios de la grada.